Un boleto para un destino único.

¿Qué sientes cuando vas a viajar?

Yo siento mucho entusiasmo, felicidad, nervios. Me encanta ese cóctel de emociones bailando en mi estómago. Voy a visitar un nuevo lugar, conoceré su clima, su olor, sus colores, su gente y esencia. Me llena de curiosidad lo nuevo.

Imaginaba todo eso en base a un espacio exterior. Y es que pensar en lo que está afuera de nosotros es más sencillo porque tenemos nuestros sentidos para relacionarnos con ello (se puede tocar, oler, escuchar, probar y ver). Lo que está dentro a veces es más complicado. De hecho podemos pasar la vida entera con nosotros sin llegar a conocernos realmente.

Pensaba en lo grandioso que sería poder comprar un boleto de viaje hacia nuestro interior. ¿Te imaginas? Ir a una agencia de viajes y decirle a la persona que nos atiende  “quiero un tícket con destino a mí que salga mañana a las seis de la tarde”. Pero ya sabemos que no sucede así porque algo tan valioso e importante como conectarte contigo no se compra en ningún sitio.

Eres tú quien decide qué tan importante es conocerte y ser tu propio dueño. Es cierto que la forma en que nos relacionamos con nuestras emociones tiene su base en la crianza que recibimos: ¿fueron atendidos tus sentimientos? ¿validaron tus emociones? ¿tuviste que socorrer a tus padres en sus emociones y las tuyas fueron dejadas a un lado? ¿te mostraron la importancia de estar en sintonía contigo? Lo que pasó en esa época sin duda nos marcó enormemente y aunque hayas tenido una mala experiencia, este es el momento para decidir por ti, ahora que eres adulto.

Ahora puedes tomar tu boleto y emprender el viaje hacia lo más íntimo de ti, conocer tus luces y sombras, ver de cerca tus heridas y sanarlas para tu propio bienestar. Es el tiempo indicado para ponerte en primer lugar y solo así podrás relacionarte mejor con otros.

Te aseguro tienes un montón de cosas para descubrir sobre ti si decides hacerlo.